Descripcion
Duro porrazo • Desilusión • Bolivia ganaba cómodamente (2-0) a Uruguay, pero errores de concentración le dieron el empate a la visita (2-2) en el Siles
Gery Zurita Mustafá | gzurita@eldeber.com.bo
La amargura se apoderó de cuanto hincha miró y vibró con el partido de ayer en el Hernando Siles. Es que se estuvo tan cerca de conseguir una nueva victoria que digerir el empate frente a Uruguay (2-2) fue difÃcil. La selección no supo liquidar el pleito, pese a que contó con claras opciones para marcar, y si enfrente se tiene un rival con jugadores de experiencia que brillan en Europa, esas licencias se acaban pagando caro. Y Bolivia lo pagó. Fueron dos realidades distintas las que se mostraron. Como sucedió frente a Perú (3-0) la primera etapa fue para destacar, no tanto por el juego de presión coordinado en las diferentes lÃneas, sino por la calma para tener y administrar el balón en el medio, y porque además se supo liquidar con Martins inspirado y oportuno. El delantero del Shakhtar definió rápido a los 15’ con un zurdazo cruzado tras rechazo corto de Lugano, y nos subió a las nubes con un certero cabezazo (42’) tras un centro de GarcÃa. Por derecha, el lugar que cubrió Vargas, Uruguay generaba sus únicos chispazos aprovechando la velocidad de Sánchez, pero los charrúas no hacÃan pie. Cuando Reyes tuvo la pelota por izquierda, fue un aluvión porque en más de una ocasión dejó en el piso a Silva y a Gargano -que llegó al relevo de su compañero-, pero ese sector fue poco aprovechado porque la pelota se movió por el otro costado. Esa primera etapa acabó con una Bolivia superior, con cuerpo, aunque llamaba la atención la tranquilidad de su rival, que no se desesperó. En el complemento el cantar fue otro, pese a que Reyes generó las dos jugadas más importantes de esa etapa. La primera a los 51’ que luego de una metida a Botero, el meta Castillo supo controlar, pese a haber escapado la pelota en primera instancia. Y la segunda se dio dos minutos después, con un veloz contragolpe que Martins no supo definir, pese a tener en el paredón al arquero charrúa. GarcÃa y Vaca comenzaron a sentir el trajÃn y, sin ellos inspirados para tener el balón y generar juego, la selección comenzó a sufrir y se vino abajo. El nerviosismo subió cuando a los 63’, Bueno marcó de cabeza tras un certero centro de Silva, que Arias, Raldes ni Vargas supieron leer para controlar. La pelota viajó por más de tres segundos y acabó en la red nacional. Fue el comienzo del final para Bolivia, que de todas maneras pudo haber liquidado a su rival, luego de que Botero (24’) de forma increÃble, echara por la borda un regalo de Castillo tras un mal rechazo. Nada que hacer; sin embargo, la ventaja se mantenÃa y cuando todo apuntaba a que Erwin Sánchez iba a colocar a un administrador en el medio, ordenó los ingresos de Torrico y Escobar. Eso le permitió a la visita crecer y el ‘Maestro’ Tabárez, un viejo lobo de mar, se la jugó por Abreu para que el ‘gigante’ buscara de cabeza la igualdad. ¿Qué hizo Bolivia? En el banco quedó Luis Gutiérrez y, como no se lo tomó en cuenta, era función de Rivero o de Reyes cubrirlo. Pero con Bueno y Sánchez encima, la labor se complicó para los zagueros, y Abreu, libre, sin una marca fija, puso el 2-2 de cabeza tras otro centro de Cáceres, en el que también Arias dudó en cortar. Nada que hacer, el empate volvió a poner a Bolivia en su realidad. Tuvo la chance de liquidar a su rival, pero sucedió lo contrario y Platinà lo dijo: “Si no matás, te matanâ€.
La figura
Abdón Reyes Su principal objetivo era inquietar por izquierda y lo consiguió. Generó tres jugadas claras en ofensiva que los atacantes no supieron definir. Fue la figura, además, por tres aspectos fundamentales: 1.- La entrega y la actitud en cada jugada. 2.- Su rapidez para amagar y centrar. 3.- Fue un tercer delantero, porque pisó el área rival en más de una ocasión.
Fuente: EL Deber
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